domingo, 26 de diciembre de 2010

Llegar a viejos

El aragonés Baltasar Gracian solía decir “todos desean llegar a viejos y, en siéndolo, no quieren parecerlo. O lo que es lo mismo, pasamos la mitad de nuestra existencia deseándonos unos a otros que cumplamos muchos años, pero cuando llega el momento en que hasta nuestro cuerpo nos va arrinconando poco a poco, todos quisiéramos volver atrás para iniciar de nuevo el maratón de nuestro recorrido por este mundo de dios.

Parece ser que los únicos que han sabido interpretar fielmente esta filosofía de la vida han sido los cabezas pensantes que dirigen los destinos de este antiguo continente que no levanta cabeza con sus conflictos económicos. Europa es hoy como un viejo cascaron que una vez en alta mar hace aguas por todas partes, debido al enfurecido y constante oleaje provocado por los vientos huracanados que emergen desde el exterior, empujado por ese terrorífico “mercado financiero” que la invade.

Obligados por ello, nuestros salvapatrias –presos de pies y manos por los mercaderes que les tienen acojonados- no encuentran más alternativa que obligar a todo bicho viviente que ha traspasado la barrera de los 65 años, a que continúen trabajando como si tuvieran menos años y que se olviden de que son ya viejos para ello. La “moviola” de la vida se ha puesto a funcionar y los que deseaban no parecer viejos (como decía nuestro Gracian) ven a ver cumplidos sus anhelos en un futuro próximo.

Así las cosas, asistimos –sin dar crédito a ello- a ver como países con derechos conquistados en tiempos pretéritos por la clase obrera, al grito ambicioso de “trabajadores del mundo uníos”, son derribados en la actualidad. ¿Qué es lo que queda de aquel grito de guerra, que fue capaz de arrinconar al inhumano capitalismo? Solo aquel sueño de unión de los “parias de la tierra”. Y ya se sabe –como decía Calderón de la Barca- que los sueños, sueños son.

Estos últimos días, cuando hemos visto las movilizaciones descafeinadas de los trabajadores en todas la ciudades europeas y muy especialmente –por la cercanía- a nuestros compatriotas, solo se me ocurre pensar que, los de siempre, nos vuelven a ganar la batalla para ir dejando vacía, poco a poco, la caja fuerte del caudal de los logros conseguidos.

Con su caballo de Troya, lleno de engaños, intentando convertirnos en una clase media, siempre con la soga al cuello del endeudamiento, y el caramelo envenenado del consumismo dislocado con el que intentan llevarnos al huerto de los posteriores reajustes a que nos obligan, para salir del paso, los maniatados jefes de gobierno, que no son, a la postre, más que unas simples marionetas en manos del gran capital.
Eso es lo que hay y ya quisieran muchos de los desheredados volver con la moviola del tiempo a los años 20 del siglo pasado en que el capitalismo ladraba asustado que un “fantasma recorría Europa” refiriéndose al marxismo al que tanto temían. Hoy, ganadores ellos, le han dado la vuelta a la tortilla y el “fantasma que recorre Europa” no es otro que el capitalismo crudo y duro en el que nos toca malvivir.

Los que observamos desde la senectud (y nuestras pensiones de hambre) todo cuanto ocurre, no hacemos más que reflexionar sobre el futuro que les aguarda a las generaciones venideras y por supuesto a las de hoy, que son, a fin de cuentas, unas generaciones completamente domesticadas y cada vez más vulnerables ante el poder financiero mundial que se fortalece a medida que avanza su expansión, convirtiéndoles en unos guiñapos sin fuerza alguna. ¡Pobres diablos!

Un año más (el entrante 2011) anhelamos un mundo más justo, aspirando a que no nos sigan hurtando derechos conquistados y evitar la reiterada sumisión ante el fuerte. En tan difícil situación, sólo nos queda aguantar a pie firme todo cuanto sea necesario, ya que de no hacerlo, a las futuras generaciones se les pasará factura. De hecho, ya lo están pagando en sus propias carnes y la cosa no ha hecho más que empezar. ¡La que les espera va a ser morrocotuda!
Deseemosles lo mejor para el año próximo y los venideros. Falta les va a hacer a nuestros descendientes. De momento levantamos la última copa de cava del 2010, para que la “tierra les sea leve” en el calvario que les espera. ¡Va por ellos!

domingo, 12 de diciembre de 2010

¡A vivir que son dos días!

Parece ser que mi escrito anterior ha llegado - de manera inesperada- a una determinada persona, cuya amabilidad se refleja en el contenido de su comentario que hace al pie del mencionado artículo que trataba sobre "Cáncer y telefonía móvil".
El amable comunicante me cuenta que "Evidentemente usted no me conoce y yo no le conozco a usted. Entre otras cosas lindas que me dedica y que muestra su calidad como persona me desea lo mejor en mi lucha contra ese cáncer que se ha presentado sin invitación alguna por supuesto y por ello me dice que "no me rinda nunca, ya que quien lo hace ante una adversidad muere en vida y que las luchas no conocen edad para el que nació guerrero".
Cuando un hombre de 39 años - como detalla en su escrito- es capaz de trasladar tal estado de ánimo, más se reafirma uno en la grandeza de la humanidad, a pesar de sus luces y sombras a las que tan acostumbrados estamos a vislumbrar cuantos ya llevamos muchos años a nuestras espaldas. La vida hay que aceptarla tal como es y cuando con frecuencia solemos decir "A vivir que son dos días", no hacemos más que reafirmarnos en que hay que aprovechar bien el tiempo en nuestra andadura por este mundanal ruido.
El azar de la vida es como es y las circunstancias son en ocasiones las que son y no las que deseáramos que fuesen. La experiencia de quien - como es mi caso- se encuentra ya en el umbral de los ochenta te hace ver que todo es más simple de lo que parece y cuando uno se encuentra de sopetón con gente tan formidable como mi amabilísimo comentarista, se olvida de las cosas menos gratas y solo vale lo dicho.¡A vivir que son dos días!

martes, 23 de noviembre de 2010

La espada de Damocles del cáncer y la telefonía móvil

Cuando me encuentro en pleno proceso de intentar hacer frente a un cáncer de hígado que se me ha detectado hacen unos días, recibo en mi correo la siguiente información "Cientos de casos de cáncer cerca de antenas de telefonía móvil. La Asociación de afectados de Navarra por los campos electromagnéticos (ASANACEM) y de Valladolid (AVAATE) han realizado un excelente trabajo de recopilación de casos de cáncer ocurridos en las inmediaciones de antenas de telefonía móvil".

Lo primero que me viene a la mente es que vivo a unos cien metros de distancia de una de estas estaciones de las que emanan los efectos nocivos electromagnéticos, tantas veces denunciados como desoído por los organismos competentes. Se ha demostrado hasta la saciedad que las grandes operadoras de telefonía móvil se pasan por el arco del triunfo ordenanzas municipales, y sentencias que les obliga a desmantelar estas antenas. Su poderío es tan enorme y los intereses que se mueven a su alrededor son de tal calibre que actúan como si ésto fuera su finca propia. El peligro, ya hace años se dijo desde los medios de comunicación, que estaba en las azoteas. Pero parece que aquello quedó en el más recóndito de los olvidos. Los millones de publicidad que llegan a esos medios parece ser que los ha enmudecido por completo. La Organización Mundial de la Salud, sigue sin concretar nada en relación a la telefonía móvil. No es extraño que ello ocurra, si se tiene presente la actitud de unos de sus prestigiosos miembros (el doctor Repacholi) que tras afirmar los perjuicios que arrastraban tras de sí todo cuanto se circunscribe en rededor a la telefonía móvil, pocos meses después cambiaba de opinión. Algunos millones se dijo que andaban por medio y al final el citado investigador dejó su puesto en la OMS.

En fin, en esta tragedia encubierta es seguro que llegará el día que al igual que ha ocurrido con la constatación oficial en todo el mundo con la causas de millones de muertes que ocasiona el tabaquismo (en España supera los 50.000 al año), después de transcurridas muchas décadas, las grandes tabaqueras no han tenido más remedio que doblegarse ante la realidad, tantas veces negada desde su gran poderío.

Mientras eso ocurre, la proliferación del cáncer y sus circunstancias mortíferas continuaran produciéndose, mientras la cuenta de dividendos de las grandes multinacionales de la telefonía móvil iran en aumento día a día, caiga quien caiga.

De momento a cargar con el cáncer cada cual, esperando que mientras hay vida hay. esperanza...

viernes, 29 de octubre de 2010

Adios al irrepetible Marcelino

En Madrid, en el hospital "Severo Ochoa" donde me encuentro en plena vorágine de médicos que me llevan a cabo una profunda revisión, como corresponde a todos los viejos, que llenos de achaques vamos haciendo camino en esta nuestra ya larga vida, me entero de la gravedad de la situación que afecta a la salud de Marcelino Camacho. Dos días después, los medios de comunicación dan cuenta del fallecimiento de este irrepetible luchador en pro de los derechos de los trabajadores, que tanto desde CCOO como desde la dirección del Partido Comunista de España dejó una profunda huella y nos dió una magistral lección de honestidad, lucha y resistencia a cuantos ideologicamente seguiamos sus pasos.

El Mandela español, con sus años y años de cárcel e indestructible trayectoria ante el desaliento de ir siempre en contra del poder de la derecha (esa que ahora se autodenomina, sin sonrojarse, que es el partido de los trabajadores, pero que entonces bien torturaba y mandaba a presidio por el solo hecho de no tolerar abusos de poder) se nos ha ido con la discreción de la que siempre hizo gala.

En el hospital Puerta de Hierro -cuando le ingresaron a mediados de esta semana- los auspicios no ofrecian demasiado optimismo. A sus 92 años cualquier viejo se ve afectado por un cúmulo de deterioros, que ni tan siquiera Marcelino pueden soportarse. Es ley de vida, suele decirse. Pero lo peor es que esta vida del camarada perdido, no ha sido -ni es- una vida cualquiera. Era y ha sido hasta última hora la vida de un ser irrepetible, al que se le recordará siempre.

Adios Marcelino. Hasta siempre.

jueves, 21 de octubre de 2010

Se abre el melón de las pensiones

Parece ser que esta medida, antipopulista donde las haya, va a ser una cruda realidad. Hace años, gobernando el PP, ya surgieron desde su seno voces que alarmaron a la ciudadanía. Concretamente un asesor de José Mª Aznar, el profesor Barea, recomendaba aspectos de medidas más o menos en la misma línea que ahora se piensan llevar a cabo en relación a reajustes sobre pensiones.

Lo mismo le ocurrió al Gobierno presidido por Felipe González, cuando casi al final de su mandato nos recomendaba aquello de los planes de jubilación privados, que por cierto la crisis que estamos viviendo se ha llevado por delante en todo el mundo el ritmo regular de ésta anunciada panacea para la vejez.

Los citados gobernantes hicieron oídos sordos, entre otras cosas por no alarmar al personal. Sin embargo, llega ahora Zapatero y echándole más valor que el Guerra (famoso torero en su época por sus dotes de valor en los ruedos) y en contra prácticamente de todos (partidos políticos, sindicatos, funcionarios, medios de comunicación etc.) coge al toro por lo cuernos y en vísperas de campañas electorales se enzarza en este aparente sinsentido de meterle mano a esa modificación en las pensiones para llevarla a efecto allá por los años 2.025 o 2.030.

Si lo cómodo para él, era no haberse metido en ese jardín y dejar que allá se las compusieran los gobernantes cercanos a esa época del futuro, no se entiende en absoluto como y por que se decide en momentos tan complicados a abrir el melón de las pensiones.

Ante ese dilema de hacer lo que se debe, me viene a la memoria la frase del histórico personaje alemán Otto Von Bismarck, que allá por los años 1880 dijo que “El político piensa en la próxima elección; el estadista en la próxima generación”.

Con esta alusión sobre como debe actuar un líder, no quiero encumbrar al presidente del actual gobierno de España a la categoría de estadista, pero de lo que no tengo la menor duda es que no piensa demasiado en el calendario electoral que se le viene encima, puesto que éste comienza ya el próximo 28 de Noviembre en Cataluña y concluye en las legislativas de Marzo del 2012, pasando por la prueba de fuego de las autonómicas y locales en Mayo del próximo año. Con este rosario electoral ante sus narices, solo puede pensarse que este hombre es tonto de remate. Muchos son los que eso piensa de él desde hace tiempo, pero no es menos cierto que no da puntadas sin hilo y él sabrá en que fundamenta su atrevimiento.

Algo que me da mucho que pensar, es que los franceses están cercando con severas huelgas al Presidente de la República, entre otras cosas, por ampliar en dos años la edad de jubilación, cosa – por otra parte- que ya están llevando a cabo en Alemania, Inglaterra, Portugal e Irlanda. ¿Acaso se han vuelto idiotas sus responsables políticos?

Ahí dejo la pregunta, para que la resuelvan los cabezas pensantes, como lo es doña Soraya Saenz de Santamaría que recientemente predijo que los presupuestos para 2011 son el testamento político del Presidente del Gobierno; los últimos que va a presentar, con más paro, más deuda, y más recortes, porque los próximos serán los del Gobierno del PP.

Eso sí que es pensar en las próximas elecciones, que por cierto ya da por ganadas. Es decir que ya vende la piel del oso antes de cazarlo.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Labordeta, el anciano adolescente


Intencionadamente he dejado transcurrir unos días, a la espera de que tras la avalancha laudatoria, más que justificada, hacia el siempre rebelde José Antonio Labordeta fuera decreciendo, para exponer mi personal opinión sobre este ídolo del pueblo español en general y muy en particular del de Aragón.

Si la adolescencia responde a la etapa previa a la juventud de una persona, permítaseme que considere a este genial aragonés como el hombre que no llegó a disfrutar del sabor compensatorio de una vida un tanto agitada, como lo fue la suya, que no es otro que el sentirse plenamente abuelo durante muchos más años, y es por eso por lo que hago coincidir su estado de adolescencia con la autentica ancianidad, cuando ésta todavía le pillaba aún a larga distancia. ”La Parca”, con su guadaña maldita, nos lo arrebató antes de hora. Mucho antes de que sus nietos fueran creciendo más aún a su lado, sobre todo ahora que la familia disponía de él a jornada completa, tras su vida inquieta que le transportó de un lugar a otro “cantándole las cuarenta” a quien se hacia acreedor a ello y por supuesto denunciando las injusticias por doquier. Sin duda Labordeta fue el paladín de la libertad merced a ese espíritu rebelde, mezcla de libertario y bohemio característica esencial de su personalidad, lo cual probablemente no le permitió la convivencia plena con los suyos. Él era en el fondo uno más de esas personas entregadas en pro de las causas justas, anteponiendo sus objetivos por encima de su propio interés personal. Este singular aragonés fue siempre así. Él consideraba que merecía la pena luchar sin reparar en esfuerzos y sacrificios. Precisamente por ese afán continuado Labordeta pasa a ocupar, por derecho propio, un lugar en la historia junto a otros grandes hombres y mujeres que le han precedido en la defensa de un ideal sobre todas las cosas.

Así fue su trayectoria a lo largo de medio siglo, y de él puede decirse que murió con “las botas puestas”, ya que hasta hace unos meses aún intentaba –aunque con menor energía- el mandar “a la mierda” a quienes pretendía desviarnos de ese camino recto por el que tanto peleó.

Quienes le guardan un profundo cariño – que son legión- le llaman afectuosamente “el abuelo”, pero el epíteto no es real, ya que Labordeta tenía aún cuerda para rato y con ello haber logrado ser el autentico abuelo que nunca lo fue, ni por edad (hoy 75 años es un paso más en la plena madurez), ni por su rasmía, dispuesto a dar mucha guerra antes de cumplir los 80, ni por que la tranquilidad en el hogar no llega a esta clase de personas hiperactivas hasta que no se traspasa el umbral de los 85 años, con su acumulación de recuerdos y la felicidad de su entorno familiar.

Desgraciadamente la realidad se ha impuesto y este adolescente pre anciano se nos ha ido casi a hurtadillas, anticipando en exceso su “fecha de caducidad” que es la que le hubiera acreditado como un autentico abuelo. Para muchos octogenarios, Labordeta nos ha dejado en la flor de la vida. Una vida ejemplar e irrepetible. Con él se rompió el molde. Y bien que lo saben los aragoneses.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Vicente: Un joven que ha superado ya los 80 años

Afortunadamente hay muchos "jóvenes" octogenarios que, a pesar de su avanzada edad, se encuentran como un pincel gracias a la vida deportiva que suelen practicar. Uno de estos privilegiados es Vicente (un pariente cercano) que sin él buscarlo lleva una vida saludable merced al deporte que desde bien joven viene practicando. Lo chocante es que él y muchos como él, no son conscientes de que la salud no se cuida sola y que hay que protegerla, entre otras muchas formas, con estas costumbres deportivas que llevan a cabo.

Cuando uno recuerda a un jovencisimo Vicente batiéndose el cobre defendiendo bajo los palos de su portería los colores de su equipo El Ducal, y años más tarde como ágil pelotari o jugando al tenis, se explica que traspasados ya los 80 años, se encuentre en tan excelente forma física.

Una envidia sana -mezcla de admiración y deseo de hacer lo que él realiza- me recorre todo el cuerpo al contemplar las zambullidas que en la piscina o en el mar realiza con monótona costumbre cada día, nadando a brazo partido contra los oleajes o en las cristalinas aguas remansadas en la piscina. Sana costumbre, que le mantiene fuerte como un roble, y que con frecuencia complementa con paseos en bici o gozando del automovilismo en su coche "Magda", que con gran ilusión - y su buen dinero, que nadie le ha regalado y que con largos viajes por la mayor parte del país consiguió como representante de una modesta empresa dedicada a la venta de piel para zapateros remendones- ahí es nada la de miles de kilómetros que se ha echado al cuerpo el bueno de Vicente, este joven octogenario que es todo un ejemplo, para quienes nos dedicamos, como todo deporte al "sillón bol"o a emborronar páginas en alguna que otra colaboración periodística y en este blog de "Mayores en apuros". Apuros, precisamente que -entre otros- serán en los que nos veremos la inmensa mayoría de octogenarios que nos dedicamos a ver por la tele, el fútbol, el tenis, el baloncesto, las motos, la formula-1 y lo que nos echen.

¿Como podemos tener aspiraciones a convertirnos en cualquiera de estos "Vicentes" que saben dar movimiento al esqueleto de manera ordenada?. Crudo lo tenemos viejos amigos. Crudo lo tenemos.