martes, 19 de enero de 2010

Un año en la "alfombra mágica" del blog "Mayores en apuros"

Se cumple ahora el primer año en que me inicié, por medio de esta alfombra mágica voladora que es internet, a transmitir mi opinión un tanto crítica de las necesidades que, dentro del llamado "estado del bienestar" no son debidamente atendidas como marcan las leyes que se promulgan e incluso pasándose por la entrepierna algunos responsables políticos aspectos de obligado cumplimiento de la Constitución.

A mi modo y manera he ido desgranando la problemática de la situación, caótica en muchos casos, en que vivimos las personas de avanzada edad, dándoles desde estas modestas líneas el apoyo necesario a los que más lo necesitan y a la vez denunciando desidias y abandono de la administración responsable.

Para ello, he tenido que rascarme la "sesera" y sacar a la luz pública 80 artículos, donde en realidad se han tocado todas las "teclas" de este piano completamente desafinado que son las promesas incumplidas, el desviacionismo hacia la privatización de muchos de los servicios que se prestan, y un sin fin de demandas por convertirlas en realidad. Toda esta carga de intenciones reivindicativas se ha hecho llegar por todo el mundo y hoy al contemplar la respuesta obtenida, es para mí una enorme satisfacción que 4.286 personas hayan entrado a leer mis opiniones y con ello conocer las deficitarias atenciones que reciben los ancianos en este país.

Lo que nunca podría imaginar es la respuesta de nuestros hermanos de las naciones americanas y cuando veo que desde México han entrado al blog 131 personas y que Colombia con 97, Argentina con 82, Venezuela 62, Perú 47, Chile, 29, Ecuador, 22 y Costa Rica 17... es para llenarse de gozo y pensar que ha merecido la pena el pequeño esfuerzo de escribir de manera regular cosas, que al parecer les importa en mayor o menor medida. Yo, desde mi enorme satisfacción les doy las gracias a todo los de la otra parte del Atlántico, sin dejar de hacerlo extensivo también a mis compatriotas que en número de 3.641 han ojeado desde todos los rincones de España los artículos que con mayor o menor acierto he escrito para todos. Gracias por esta buena acogida y que a pesar de los años que nos van cayendo, con la merma que ello supone, podamos en estas fechas en el 2011 volver a comentar en estos mismo términos esta buena nueva. Buena señal será.
Salud para todos.

miércoles, 13 de enero de 2010

La España prehistórica del sabañón

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La crudeza invernal que venimos sufriendo desde hace unas semanas, me ha traído a la memoria la época de la España de los sabañones que de manera ineludible martirizaban nuestros dedos transformándolos de manera exageradamente inflamados. Ingenuamente creíamos que la manera de combatir esta “plaga” del sabañón era el acercar nuestras manos al calor de los braseros de carbonilla o ”piñol”, cosa que apenas servía para nada, ya que aquellos dedos continuaban desfigurándose con los dichosos sabañones, que nos torturaban a todas las horas del día y de la noche.

No es fácil describir ahora - desde la atalaya de los 80 años- todo cuanto ocurría en la Valencia de mi adolescencia en la prehistoria del sabañón. Solo lo más relevante se mantiene aún en la retina y por ello lo describo con poco riesgo de que me falle la memoria en relación a lo que fueron aquellos inolvidables inviernos de los años 40. Al margen de los sabañones, ocurrían muchas más cosas, como lo eran las privaciones y cómo la gente luchaba por subsistir. En verdad es que se me amontonan los recuerdos. Con enorme facilidad, los ancianos solemos memorizar lo que fue nuestro pasado, con más exactitud que lo vivido ayer mismo. Desde esa perspectiva recuerdo con toda nitidez aquellos tranvías abarrotados de gente y muchos pasajeros –especialmente jóvenes- que viajaban en los estribos, lo cual suponía un peligro evidente. Yo mismo resbalé del lugar donde puse el pie y fui varios metros colgado y a punto de que mis piernas fueran segadas de cuajo. Todo quedó en un susto enorme y la lección bien aprendida para no repetir nunca más esta forma apiñada de viajar en el exterior de un tranvía. Esa era la España de la posguerra en la que malvivíamos la mayor parte de los ciudadanos. Algo que no se olvidará jamás es el esperpento de los alimentos a los que teníamos derecho con aquella betusta cartilla de racionamiento. En vez de aceite nos vendían unas pastillas blancas que no se bien de que demonios sería, pero lo cierto es que con ellas mi madre nos hacía unas patatas fritas y unos huevos que estaban para chuparse los dedos. Los sucedáneos estaban a la orden del día; el pan amarillo parecía estar hecho con maíz o vaya usted a saber con qué. La carne congelada de búfalo se vendía como auténtica ternera.

Tendría yo unos quince o dieciséis años, cuando por primera vez cayo una nevada en la capital valenciana y mi despertar fue todo un deleite al ver por primera vez la nieve. Bastante peor fue cuando llegué a mi trabajo en la consulta de un acreditado dermatólogo y tuve que empujar aquel viejo “Hanomach” que se había quedado sin fuerza en la batería para poder arrancar. Tras varios intentos y un par de resbalones y gracias a unos transeúntes que se debieron de apiadar de mi esfuerzo pude salir airoso del intento, mientras mi jefe - el doctor González Medina- pertrechado convenientemente y aposentado lo mejor posible en aquel antediluviano vehiculo ponía su pericia en el acelerador para salir del atolladero, mientras yo me quedaba como un pajarito helado hasta los huesos. El frío no se me fue del cuerpo durante los días que estuvo Valencia con la nieve persistentemente pegada al suelo de las calzadas y las aceras. Las autoridades de aquel entonces no disponían, como ahora, de maquina quita nieve y esparcidoras de sal y mucho menos de equipos informáticos para conocer la situación climatológica. Allí hubiera querido ver como se las apañaba nuestro ministro Rubalcaba, porque ahora lo tienen a huevo los responsables de evitar en lo posible las incomodidades de la nieve, pero en aquellos tiempos todo se dejaba al albur de los rayos solares, que eran a la postre quienes nos solucionaban el caos que producían las nevadas.

A fin de cuentas aquella fue una época de malos recuerdos. Con todo lo que sufrimos, cómo no se nos iban a hinchar los dedos con aquellos malditos sabañones que acudían cada año para fastidiarnos las fiestas. El país entero se convertía en la España de los sabañones. Todo cambia en la vida y con el tiempo, fueron despareciendo los braseros de”piñol” por otros medios más efectivos, los sucedáneos dejaron el paso a lo auténtico, las restricciones de electricidad pasaron a la historia y los viejos tranvías dieron paso a los modernos autobuses con calefacción incluida. Todo es distinto, incluso las autoridades tienen más posibilidad y por supuesto eficacia para prevenir estas luchas contra el frío. Como no podía ser menos, también le ganamos la pelea al sabañón de la década de los 40. Una etapa con historias para no dormir…sobre todo por el frío que pasábamos incluso en nuestras camas, a pesar de la botella de agua caliente que nuestras madres nos colocaban al acostarnos. ¡Que tiempos aquellos!

Dice el refrán que “nunca segundas partes fueron buenas”, pero en esta historia de la “España prehistórica del sabañón”, es –con mucho- mejor la de hoy que la del ayer. Los viejos, que fuimos testigos de aquel nefasto pasado y lo somos –ya cargados de años- del esplendido presente, podemos dar fe de que la época del “sabañón” que nos toco vivir fue un periodo nefasto de la historia de este país, que no conviene olvidar, pero que por nada del mundo nos gustaría volver a repetir. ¡Faltaría más!

lunes, 4 de enero de 2010

Se profundiza la privatización en el 2010

El negocio del siglo XXI se basa en todo cuanto concierne al mundo de las personas mayores. Cada vez somos más los que resistimos el paso de los tiempos y mientras la población envejece va abriéndose una brecha, cada vez más amplia, en los servicios públicos de atención a los ancianos. Con ello, los gobiernos autonómicos se liberan de esa “patata caliente”, concertando estos servicios con entidades privadas (incluso las de carácter mercantil), abonando 1.450 euros al mes por cada beneficiario. Comienza pues el año 2010 con el anuncio del Gobierno de Aragón, en el que, ante la patética situación al no disponer más que de 4.500 plazas en residencias para ancianos, de las 17.500 existentes en Aragón, han encontrado la solución en privatizar todo cuanto sea necesario.

Quienes desde hace años hemos visto claro quienes sacarían un suculento beneficio económico, en la prolongada ancianidad, es lógico que pensemos – cuando el mal ya ha comenzado a extenderse – que el núcleo empresarial que irá a pasos agigantados apropiándose del dinero público para lograr sus fines, consideraran este primer “asalto” como algo muy positivo y desde luego rentable. No es para menos, ya que el erario público les efectuará una entrega –al concertar este “negocio” mercantil- superior a los 100 millones de euros.

Con esta decisión, que es similar a la de todas las autonomías, los responsables políticos de cada una de ellas es de suponer que den por concluida una de sus principales obligaciones de gobierno; la dotación de residencias públicas, lo cual más o menos es lo que venían haciendo y por ello se han visto obligados a dejar sus “posaderas” al descubierto, cuando desde el Estado se proclamó la imprevista Ley de Dependencia, que les ha pillado a todos con el paso cambiado. A todos no, por que las empresas mercantiles siguen –sin desviarse ni un ápice- su largo recorrido, y así vamos comprobando día a día como la enseñanza, la sanidad, las pensiones y la política social dedicada a los ancianos, va quedando en sus manos privatizadoras.

Ya se sabe que a río revuelto, ganancia de pescadores, y en base a ello los “del libre mercado” están dando palmas con las orejas por lo bien que les salen las cuentas y mientras su negocio va viento en popa y a toda vela, los gobiernos autónomos, que les dan toda clase de facilidades, logrando entre todos ellos alejar cada vez más a este país del “Estado social y de derecho” del que nos dotamos en su día, de forma angelical, en aquella Constitución que clama por ser renovada en muchos de sus capítulos, entre ellos los que afectan a los Mayores que necesitan con urgencia que alguien corte de tajo (y nadie mejor para hacerlo que el voto del pueblo en esa necesaria modificación constitucional), para dar un frenazo en seco en ese desmembramiento que se está llevando a cabo en ese estado del bienestar, que de hecho va dejándose retajos en el camino, perjudicando a los más para – como siempre- beneficiar a unos pocos.

¡Mañana puede ser tarde! y si bien alguien de más allá de nuestras fronteras, concretamente el director Norteamérica de cine Michael Moore dice que se siente orgulloso de su lucha a favor de una sanidad en EEUU como la de España, quizá no tarde demasiado en ser testigo de cómo éste y otros servicios públicos han ido desintegrándose en favor de quienes buscan con ahínco la privatización de los mismos.

lunes, 28 de diciembre de 2009

¡Un año más!

Así de sencillo. ¡Un año más! o un año menos (según como se mire el catalejo de la vida). De lo que no cabe duda es que el 2009, con sus doce meses de luces y sombras (que de todo hemos tenido) pasó como un soplo sobre nuestra cabezas, y que una vez transcurrido, se nos ha ido de las manos sin apenas enterarnos de ello. En ese tiempo transcurrido, unos aparecen con las calvas un poco más extendidas y otros con las cabelleras un tanto menos pobladas de pelo del que teníamos al finalizar el 2008.

Lo mejor, es que los que seguimos en este maratón de la supervivencia hemos ido saltado las vallas que se interpusieron en el camino, y aquí seguimos dando la tabarra los abuelos "cebolletas" que pululamos por este mundanal planeta tierra, el cual también va envejeciendo y con síntomas de achaques, entre otras cosas, por que no sabemos cuidarlo. Este planeta, que en ocasiones nos muestra su "cabreo" por estar harto de nosotros sus pobladores, ya que no le hacemos ni puñetero caso, es un lugar perfecto para vivir e incluso para morir (por causas naturales), y se impone la cordura de no abusar de su "estado de salud" como habitualmente hacemos, para seguir disfrutando de él, ya sea en el continente americano, en el extremo oriente, o desde cualquier rincón del mismo.

En este año 2010 que nos abrirá sus puertas el día 1 de Enero, ojalá comencemos a ser testigos privilegiados del inicio del buen camino que parece emprender ¡al fin! la humanidad, para enmendar todos los errores que hemos cometido sobre la faz de la tierra.

Así sea. Y nosotros que lo veamos como testigos del anhelado cambio. Buena señal será. ¡Si señor!

viernes, 18 de diciembre de 2009

Se recoge lo que se siembre (II)

En esta segunda parte podría transmitir un buen número de consejos y recomendaciones, espigando lo más selecto del rico contenido de la revista "Gente Saludable", en la que se tratan temas tan importantes como "buenas ideas para mejorar tu memoria", "Que no altare tu vida un colon irritado", La desintometría como aliada contra la osteoporosis", "La infección pulmonar o Neumonia" y tantras cosas más, de entre las cuales he preferido, no obstante, hacer uso de una cierta parte de las declaraciones que hace el doctor don Jesús Tornero Molina, a la periodista Marisa Fernandez, relacionadas con las enfermedades reumáticas a las que tan proclives somos las persoinas muy mayores.

Este pretigioso reumatólogo confirma que los enfermos reumáticos son capaces de predecir los cambios de tiempo. Ello se debe a que sus articulaciones están más sensibles. La reumatología es una especialidad más reciente y hay menos médicos especialistas. Hay que hacer ejercicio para conseguir una mejoría con la que no solamente aliviemos el dolor, sino que también fortalezcamos las articulaciones. esbilicemos y reforcemos los musculos y, por lo tanto, tengamos mejor salud del aparato locomotor. Pero hay que ir poco a poco: es muy importante llevar un programa de entrenamiento progresivo, partiendo de una intensidad de ejercicio baja. Los mejores esjercicios para aliviar el dolor son el caminar, nadar o bailar. Hablando de aguantar el dolor por temor a operarse, mucha gente les da miedo operarse por el postoperatorio, quizá porque viven solos y no van a disponer de ayuda en los meses siguientes a la operación.

Con esta pincelada sobre reumatología, que mis lectores pueden ver ampliada junto a un elevado número de consejos médicos, si acceden a tan rico contenido en la página web www.sabervivir.es
Con este bagaje se adquiere una amplia información para ir envejeciendo con buena salud y seguir disfrutando y conseguir el premio impagable de celebrar las tradicionales fiestas que nos disponemos a convivir con todos los nuestros un año más, con el deseo de una buena salud y un plus de felicidad, lo cual transmitimos desde este blog a todos cuantos le echen una ojeadada.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

"Se recoge lo que se siembra" ( 1 )

A lo largo de toda mi vida he oído en repetidas ocasiones el refrán proviniente del mundo rural que encabeza el titular de este escrito.
Cuando se llega a una edad muy avanzada se percata uno de lo mal que generalmente hemos tratado a nuestro propio organismo. Con ese pecado, llevamos la penitencia de entrar en un carrusel de enfermedades más bien crónicas que nos viene a aguar la fiesta del cumpleaños.

Estos días ha llegado a mis manos una revista ("Gente saludable") que de forma gratuita he recibido y ojeando la misma me he encontrado con importantes recomendaciones, como la que nos hace el doctor Juan Tamargo (catedrático de farmacología de la Complutense de Madrid) en la que incide en la importancia de aprender a utilizar bien los medicamentos, ya que seis de cada diez españoles se automedican, y la mayoría son mujeres que prefieren seguir el consejo de algún familiar o amigo que acudir al médico. Igualmente nos recuerda que ciertos fármacos dejan de hacer efecto cuando el organismo se habitúa a ellos. Todo ésto y más es lo que el doctor Tamargo nos muestra en su recomendación, en la que incluye un informe de la Agencia Española del Medicamento, que resulta digno de tener en cuenta, ya que cada año mueren en nuestro país más de 8.000 personas generalmente por graves hemorragias digestivas producidas por errores al tomar fármacos de manera indebida.
En la citada revista otros relevantes doctores nos comentan lo perjudicial del sobrepeso, así como la importancia de la revisión sistemática de los ojos desde antes de los 40 años, en especial la tensión ocular y por supuesto no olvidan lo nocivo del tabaco y el alcohol y un sin fin de dolencias que pueden pasar a mayores si no se toman las medidas a tiempo.

La referida publicación, que hasta hace unos días era -para mí- una completa desconocida, hace una labor pedagógica de lo que debemos saber para que nuestro organismo funcione lo menos mal posible y reparar los excesos que han dejado su huella negativa en el transcurso de los años, haciendo con ello bueno el refrán al que hacíamos referencia al inicio del escrito, con aquello de "que se recoge lo que se siembra". A este respecto, considero de interés el volver a escribir proximamente sobre el contenido de esta revista, en base a otros consejos médicos, que sin duda serán bien acogidos por quienes entran a husmear los textos de mi blog.
Así pues, continuara...

martes, 1 de diciembre de 2009

Lo que el mundo cambió en los últimos 60 años

Tengo ante mí un atlas de 1968 de todos los paises del mundo y alucino al constatar los grandes cambios geopolíticos que se han producido a lo largo de esos 40 años.
Africa dejó de ser un conjunto de estados de tipo colonial, en el que los colonos europeos ostentaban los poderes mientras continuaban esquilmando las riquezas del subsuelo como piedras preciosas y petroleo y´encarcelaban a los nativos que se resistían a ello, como es el caso de Mandela (en Sud Africa) que paso de la cárcel a la presidencia de un gobierno de apoyo unánime de la población negra. Otro tanto courrió con el Congo belga y la antigua Rodesia y un largo etcetera de naciones que ¡al fin! se independizaban absolutamente.
En el continente americano pudieron - tras largos años de luchas intestinas, provocadas por sus vecinos del norte, los EEUU- comenzar su propio camino y así, con errores y aciertos, Venezuela, Cuba, Bolivia, Chile, Argentina, Ecuador, Brasil y Uruguay han roto el cordón umbilical que les atenazaba desde Wasinton. Es más, los propios norteamericanos han dado su confianza a un hombre de raza negra para ocupar la Casa Blanca, cuando tan apenas hace 40 años los negros no podían ni compartir los servicios públicos con los blancos.
En Asía, el confusionismo creado es ya de por sí un disloque. Nada en absoluto es igual tras cuatro décadas. El valeroso pueblo wietnamita le hizo morder el polvo de la derrota militar a la primera potencia mundial y es hoy un país normal con su propio sistema, al igual que ocurre con China, que tras la dureza de una profunda revolución se ha convertido en la segunda potencia económica del mundo.
En el oriente medio el petroleo lo ha convertido en un infuierno.
Incluso en Europa han surgido cambios que han desvertebrado a la Unión Sovietica, convirtiendo aquel fuerte estado en una serie de países que han creado sus propias formulas de vida ajenas por completo a Moscu.
La reunificación de la Alemania Occidental con la Oriental fue todo un símbolo.
Y por supuesto la normalización - incluso integrandose en la Unión Europea- de paises como Polonia, Rumania, la república checa (tras su separación de Eslovaquía) y Hungría es algo que nadie en absoluto pensaba en los años 60 que pudiera ocurrir. Caso similar - pero que se logró con un baño de sangre- pudieramos decir de Yugoslavia, que de ser un estado unido y en alza económica se convirtió en diversos países completamente enfrentados entre sí.

Como en todos los sitios cuecen habas y en el mío a calderadas, también en España se ha producido un tremendo cambio interior y de aquella Castilla la Vieja (hoy Castilla León) se han despredido Santander (que ha pasado a ser autónoma como Cantabria, y lo mismo ocurre con Logroño, hoy denominada Región de La Rioja. Esto es así para bien o para mal. España esta formada por un estado con 17 comunidades autónomas, cosa que en los años 60 no nos podiamos ni imaginar.
Conclusión el mundo sigue dando vueltas sobre sí mismo y con la perspectiva que dan los años transcurridos, termina uno asombrado de lo que ha sido testigo vivo de la transformación histórica que se ha producido.